Monday, May 19, 2008

Historias en los buses

Me gusta tomar el transporte publico, porque siento que de alguna forma contribuyo al medio ambiente... sin embargo, hay momentos que me gustaria tener un cacharito y ya no tener que lidiar con una clase de personas que abusan el sistema de transporte.

No se en que cabeza cabe la idea de tomar el bus, y poner presion con el codo en la cintura del otro pasajero. Mi pregunta es que busca esta persona que necesita empinar su codo en la otra persona. Por favor! Diganme quien necesita esos problemas, cuando uno ya se va preparando mentalmente para trabajar. Y aunque no lo crean, ni siquieran dicen disculpe, ah! pero les juro, que esa persona se bajara en la siguiente estacion.

Pero eso no es todo, hubo una cristiana que aplastaba mi dedo en la barra en la que uno se sujeta, le hacia saber lo impropio, le miraba directamente, le quitaba mi mano... y otra vez, ella a la carga, y aunque no me crean cada vez la presion era mas y mas fuerte... hasta que me movi a otra area. Pero eso no fue la solucion, la condenaba cuando se bajo del bus paso arrasando toda mi espalda con su bolso, bueno, al menos fue una tranquilidad ver a la bully bajandose del bus.

Sonria, porque hay mas, esos jovenes que escuchan su musica con un volume que casi dan ganas de mandarlos a la comisionaria para que les retiren el uso de baterias por el resto de su vidas.

Pero eso no es nada, hay unas que caminan cual modelos en la pasarela, y si no las notastes, inmediatamente llaman en su celular a Johnny, Henry, o Gary, etc... y eso no es nada, ahi te quedastes a escuchar todas las quejas, o la conversacion a todo volumen.

Esto es solo el comienzo, hay algunos pasajeros que tienden a crear ruiditos, asi como lo oye, ruiditos con las bolsas de las papas fritas, no puedo creer que necesiten hacer esos ruidos por 10 minutos interrumpidos.

Hay otros menos molestos, ellos solo ponen su telefono celular bajo su cintura y empiezan a tomar fotos... que espera en una situacion como esta... sonria, usted esta en Candid Camera!

Hay, ahora solo me falta hablar de la sinfonia de toses, una persona tose casi casi en tu cara -y aunque ustedes no lo crean, no tienen un panuelo a la mano- pero eso no termina ahi, en ese momento ya quieres tener una batuta y convertirte en director de orquesta, para diriguir la sinfonia de toses que multiplican sus notas.

Algunas veces llegue a pensar que son como una invasion en los corredores de las estaciones, caminan enfrente de ti, inmeditamente se detienen... y yo casi con una taquicardia, alegre de haberme librado de un triple choque -entre personas- Pero esto no termina aqui, esto esta padre! hay unos que saltan frente a uno caminan y se vuelven de frente y ahi se quedan... frozen. Lo terrible es cuando eso te sucede en las escaleras. Les gusta saltar cual gacelas en las aceras, pasillos. Creo que no equivocaron su vocacion de gacelas, pero si el lugar.

Hay otros y otras, que al leer el periodico, necesitan pasar la sinuosas paginas por las orejas, los brazos, los hombros, la cintura... y si te descuidas un poco solo sientes como se desliza magistralmente por las piernas.

Mi pregunta es, por que estas personas no dejan en paz a los pasajeros, hay unos que se sientan y empiezan a moverse como anfibios -culebras- y no paran de moverse, ya me parece que tienen un problema de rasquin, pero lo peor es cuando te ponen su cartera, se mueven, abren y cierran la cartera, buscan respuestas vacias en sus carteras, y uno ... solo le toca soportar la invasion de las carteras que descansan casi totalmente en mis piernas. Esas conductas abusivas no tienen sentido, no se por que molestar a los pasajeros.

Como ven este acoso es gratis para una persona que solo quiere usar el transporte publico. Es un hecho, las mismas historias con diferentes personas cada dia, que solo saben desplegar el mismo patron de conducta.

Existen algunos profesionales en dejar caer carteras, bolsos, cosas en las espaldas de las personas para crear un ruido que produzca una conmocion en los inocentes pasajeros que deben trabajar cada dia para poner el pan en la mesa.

De veras que me pregunto como este tipo de personas consiguen trabajo, porque si yo fuera la persona que los contrata u ofrece un trabajo, o les paga su salario, esta gente nunca lo recibiria de mi mano, porque a ellos se les ha olvidado respetar -genuinamente- al genero humano, frente a esta evidencia, te lo juro, se vuelve muy sencillo soñar con un cacharito.

3 comments:

Víctor Manuel said...

Ja, ja, ja... Me recuerdas los años en el subway de Nueva York -- y aquella vez que un sujeto estornudó a mi espalda y plasmó con sus propios fluidos una pintura abstracta en mi espalda.

Silvia Porras said...

Victor, yo no se que paso con un principio moral muy importante:
el respeto.

El respeto no es parte de la dieta diaria de estas personas.

Se creen tan inteligentes que piensan que pueden irrespetar lo que les venga en gana, y todo esta bien.

Joha Zuluaga said...

Me parece muy gracioso lo que escribes, porque en la ciudad en la que vivo tambien existen estos personajes que le hacen a uno el viaje insoportable...pero lo peor es que tenemos otras especies: Aca, los buses se han convertido en un lugar para trabajar, se suben vendedores de todo tipo y cantantes que son un estruendito y la voz menos melodiosa que hayas oido piden dinero...Así que amiga, de buenas por tí que no te ha tocado lidiar con estos especimenes irrespetuosos. Pasate por mi blog : johanazuluaga.blogspot.com