Tuesday, February 19, 2008

El cuento extrano de un pajaro que no sabia su especie


Erase una vez una mujer pajaro, con cara femenina, pero cuerpo de pajaro, que pasaba las horas de su dia preocupada, no paraba de pensar, siempre estaba maquinando como obtener la pluma del canario o la de un pinzon descuidado, y su nido estaba que rebalzaba de plumas viejas y nuevas... no tenia espacio para descansar.

Esta mujer pajaro no podia ver a las aves del paraiso, vestidas con su extraordinario plumaje, porque ella renegaba de ser lo que era, entonces ella deseaba ser un petirrojo, un periquito, una golondrina, una oropendola, una lora, un gorrion, un jilguero, en fin ella queria ser todos los pajaros del bosque.

Un dia de tanto pensar nacio una idea, adornaria sus plumas con espejos brillantes que reflejaran la luz del sol y la luz de la luna a kilometros y entonces no habria pajaro en el vecindario que no notara su presencia. Estaba destinada a ser la atraccion las 24 horas del dia por siete dias... un show eterno ella penso.

Asi que manos a la obra empezo por calentar agua para mezclarlo con almidon y asi crear la goma que sujetaria los brillantes espejos en sus plumas... hasta que un colibri paso volando por su nido y le vio afanada en su empeno. En ese momento, en el corazon del colibri nacio un sentimiento inexplicable que los humanos llaman compasion, y por ello le pregunto:
Dona por que quiere llamar peligrosamente la atencion del las aves de rapina que viven en las montanas?

Ni habia terminado el colibri de preguntar cuando la Dona comprendio lo afortunada que era.

Por ahi dicen que todas las plumas que tenia en su nido terminaron en una beneficiencia, y que a partir de ese dia no ha parado de cantar ni cuando llueve o en dias soleados.

2 comments:

Joselu said...

He venido a visitarte y me he encontrado tu blog Utopía cerebral. Lo he escogido por estar escrito en español, aunque veo que no puedes escribir la ñ, ¡qué pena vivir sin eñes! Me ha gustado tu relato que es un canto a la alegría de vivir (o así lo he leído yo). Recibe un cordial saludo. Gracias por la visita a mi blog.

Silvia Porras said...

Joselu, efectivamente es un canto a la vida dicho en terminos rigurosamente emplumados ;-)