Sunday, May 29, 2005

Vivita y coleando

Mi amigo Antonio entre llantos y suspiros nos conto una historia que me hace llorar o mejor dicho reírme, bueno, no se...

En sus país había tanta inestabilidad política y teniendo una buena historia para aplicar como refugiado se dejo venir a estas tierras, sin embargo cuando el estaba planificando su venida, su esposa -su amada esposa- preparo maletas, hablaron con la familia, vecinos, amigos y todos los preparativos iban viento en popa.

Faltando unas seis horas para tomar el avión la señora decide que no, que ella no se estaba arriesgando, que no veía el motivo y colorin colorado que Antonio toma su avión y su señora ondea el pañuelo en el aeropuerto debiéndole un "hasta siempre mi amor, te amare toda la vida".

Antonio en el aeropuerto pide refugio (las leyes siempre cambian, así que asesórese primero si puede hacer esto todavía), las autoridades lo interrogan una y mil veces, le piden papeles, escriben y documentan su caso y al final de la espera le permiten quedarse.

El tiempo paso y el encontró un trabajo, así que pensó que con los ahorritos era tiempo de aplicar para traer su esposa a estas tierras, y que paso... que se le olvido que cuando el estaba en la entrevista en el aeropuerto el dijo: "señores, para mi, la susodicha de la cual preguntan esta sepultada, muerta" bueno, colorin colorado que en sus papeles el aparece como viudo y no sabe como decirles que esa expresión era una metáfora que no fue explicada adecuadamente.

2 comments:

Agustín said...

Es que la "inteligencia" burocrática no tiene medios para una interpretación semántica, una simple comprensión humana del asunto: es como si le pidiéramos a una máquina (una PC) no equivocarse, porque su error puede dañar a las personas. La inteligencia administrativa norteamericana es una máquina fría y herrumbrosa, a punto de atrofiarse hasta el derrumbe.

Silvia Porras said...

Agustin, un diagnóstico exacto